CRISTINA HUARTE
TRISTEZA SIN DONDE, 2016
LAPIZ CONTÉ, ÓLEO, HOJAS SECAS,
YUTE Y PAPEL SOBRE MADERA
TRISTEZA SIN DONDE, 2016
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
Confiesa Cristina Huarte que ha sido Luis Cernuda –ese poeta que nunca deja de interesar– un punto de referencia para las piezas que titula “Tristeza sin donde”. El Cernuda de Donde habite el olvido: “Era un sueño, aire/ Tranquilo en la nada; Al abrir los ojos/ Las ramas perdían.// Exhalaba el tiempo/ Luces vegetales,/ Amores caídos,/ Tristeza sin donde.” Y es ineludible acaso para quien conozca la obra del poeta transterrado que, al ver los sacos y las hojas que utiliza Huarte y esos cuerpos dibujados con amor y terror y esa tela horadada, recuerde los versos con que Cernuda abriera aquel libro doloroso y triste: “Donde habite el olvido,/ En los vastos jardines sin aurora;/ Donde yo sólo sea/ Memoria de una piedra sepultada entre ortigas/ Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.”
Ahí nos coloca. Desde un punto de vista desabrido, sin concesión, en el que no hay sentimentalismo sino abierta melancolía por el tiempo perdido, dura, difícil, enferma. Una tristeza orgánica en la materialidad conjunta del mural y en el detalle de la mano que dibuja esas figuras a la intemperie como si sólo pudieran recogerse de sí mismas en sí mismas, sólo así resistiendo al olvido, al amor o a lo que sea.

David Mayor

Cristina Huarte confesses that it was Luis Cernuda — that poet who never ceases to interest — who was point of reference for the pieces entitled Tristeza sin donde (Sadness with nowhere to go). More specifically, Cernuda’s work in Donde habite el olvido (Where oblivion dwells): It was a dream, air/ Tranquil in nothingness; When eyes opened / The branches lost. // Time exhaled / Vegetal lights, / Loves lost, / Sadness with nowhere to go.And it is inescapable perhaps for those who know the work of the transposed poet that, upon seeing the sacks and leaves that Huarte uses and those bodies drawn with love and terror and that perforated fabric, to remember the verses with which Cernuda opened that painful and sad book: Where oblivion inhabits, / In the vast gardens without aurora; / Where only I am / Memory of a stone buried between nettles / Over which the wind frees their insomnia.
It is there she places us. From a vapid point of view, without concession, in which there is no sentimentality but open melancholy for time lost, hard, difficult and ill. There is an organic sadness in the joint materiality of the mural and in the detail of the hand that draws those figures out in the open as if they could only collect themselves from themselves, only thus resisting oblivion, love or whatever

David Mayor

TRISTEZA SIN DONDE, 2016
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
TRISTEZA SIN DONDE, 2016
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
TRISTEZA SIN DONDE, 2016
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
TRISTEZA SIN DONDE, 2016
LAPIZ CONTÉ, ÓLEO, HOJAS SECAS,
YUTE Y PAPEL SOBRE MADERA
Exposición:
IAACC (Museo Pablo serrano, Zaragoza)
28 de abril 2 de Septiembre 2018

Materiales y soporte:
Lápiz conté, óleo, hojas secas, yute
y papel sobre madera.
Fotografías:
José Luis Pomarón.

TRISTEZA SIN DONDE, 2016