CRISTINA HUARTE
HIJA DEL VIENTO, 2017
ÓLEO, ROSAS SECAS Y PIGMENTO
SOBRE PAPEL Y MADERA
HIJA DEL VIENTO, 2017
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
Juan Eduardo Cirlot escribió que el arte, como el ser humano, se encuentra ante una dualidad constante: la belleza de la serenidad y la fascinación por el abismo. “Hija del viento” responde a esta dualidad. Rosas, óleo y pigmento sobre papel y madera. La rosa que es símbolo de perfección, orden racional, paraíso de Venus, jardín de Eros, fundida en el rojo de la intensidad, color de la sangre y del fuego. Y a la par, la voluptuosidad natural del viento, pintado como torbellino en afilado color blanco, renovador de la vida que decían los alquimistas, soplo creador que nos impulsa. Un jardín salvaje –valga el oxímoron– es lo que tenemos delante de nosotros. Hay vida en esta obra de Cristina Huarte, palpito dionisiaco diríamos, pero también hay cierta serenidad, una belleza rara, un equilibrio a punto de romperse, un orden inseguro, una tentación por el abismo. Véanlo ustedes: esa naturaleza sensible que se nos revela intensa es también presencia extraña; una imposibilidad que nos contiene, una obsesión, un límite.

David Mayor

Juan Eduardo Cirlot wrote that art, like the human being, is faced with a constant dualitythe beauty of serenity and the fascination with the abyss Hija del viento (Daughter of the wind) responds to this duality. Roses, oil and pigment on paper and wood. The rose that is a symbol of perfection, rational order, paradise of Venus, garden of Eros, fused in the red of intensity, the colour of blood and of fire. And at the same time, the natural voluptuousness of the wind, painted as a whirlwind in a sharp white colour, a renovator of life as said the alchemists, a creative breath that drives us. A wild garden —a real oxymoron — is what we have in front of us. There is life in this work of Cristina Huarte, a Dionysian pulse we would say, but there is also certain serenity, a rare beauty, a balance about to break, an insecure order, a temptation for the abyss. See it for yourselves: that sensitive nature that is revealed intensely is also a strange presence, an impossibility that contains us, an obsession, a limit.

David Mayor

HIJA DEL VIENTO, 2017
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
HIJA DEL VIENTO, 2017
ÓLEO, ROSAS SECAS Y PIGMENTO
SOBRE PAPEL Y MADERA
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla muerte
y sonríe y baila detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
(…)
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
(…)
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón (…)

El despertar. Alejandra Pizarnik
HIJA DEL VIENTO, 2017
HIJA DEL VIENTO, 2017
FOTOGRAFÍA JOSÉ LUIS POMARÓN
Exposición:
IAACC (Museo Pablo serrano, Zaragoza)
28 de abril 2 de Septiembre 2018

Materiales y soporte:
Óleo, rosas secas y pigmento
sobre papel y madera.
Fotografías:
José Luis Pomarón.

HIJA DEL VIENTO, 2017